//Asesorías productivas en Colima y Jalisco, Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas

Asesorías productivas en Colima y Jalisco, Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas

Durante noviembre y diciembre tuvimos la oportunidad de trabajar de la mano con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y la Universidad Interamericana para el Desarrollo (UNID), quienes nos contactaron para apoyarles en la asesoría de grupos de productores ubicados en distintas comunidades de Jalisco y Colima.

Las y los productores contaban con fincas de producción principalmente de hortalizas, algunos de ellos trabajados con agricultura convencional, en transición o con intenciones de ello y de producción orgánica campesina.

Las asesorías impartidas giraron en torno a las temáticas del suelo, la importancia de la vida en el mismo y su consecuente fertilidad, la elaboración de abonos orgánicos aprovechando elementos presentes en sus fincas, planificación, asociación y rotación de cultivos, prácticas de mantenimiento, prevención y manejo de plagas y enfermedades, producción de semillas, cosecha, cómo generar valor agregado de sus cosechas y recomendaciones para la comercialización; todas abordadas de manera meramente práctica en campo en sus áreas productivas, adaptándolas seg˙n las necesidades particulares presentes en su producción.

En noviembre se visitaron las comunidades San Miguel y Santa Juana ubicadas en el municipio de Tuxpan, Chacala, en el municipio Cuautitlán de García Barragán, Jalisco y la comunidad Madrid en Tecomán, Colima. En diciembre se trabajó en las comunidades wixárikas San Miguel Huaixtita y San Andrés Cohamiata, ubicados en el Municipio de Mezquitic, en la sierra norte de Jalisco.
Entre los distintos espacios visitados, y la gran diversidad de climas y formas de cultivo tuvimos la hermosa experiencia de presenciar una milpa tradicional wixárica que se encontraba fundida con la sierra, rodeada de encinos, sobre un suelo pedregoso, y en la que al observar los colores, el tamaño de las mazorcas y la cantidad cosechada nos reforzaron la importancia de la lucha por las semillas y por la agricultura familiar campesina.
Agradecemos a las instituciones que nos dejaron ser partícipes de esta gran experiencia, así mismo a las y los productores que nos recibieron en sus fincas con brazos abiertos, compartiéndonos su sabiduría, anécdotas, y deliciosa comida.